domingo, 27 de marzo de 2016

Episodio 8





Francisco Izquierdo:
Afortunadamente para mí, no soy cliente habitual de este Servicio, pero he de reconocer que me siento muy satisfecho de la atención médica y el trato recibido por el personal sanitario cada vez que los miembros de la unidad familiar hemos necesitado acudir a él.
………………..

Diario de Burgos…

Sanidad / Santiago Apóstol

“La lista de espera para consulta, principal motivo de queja en el hospital”

R.L. / Miranda - domingo, 8 de noviembre de 2015

“En lo que llevamos de año, los pacientes han presentado en el Santiago Apóstol cerca de 200 reclamaciones. El área de Rehabilitación es una de las que más enfados genera por el tiempo que se tarda en poder acceder al gimnasio”

»Cada día son centenares los pacientes atendidos en el hospital comarcal Santiago Apóstol. Decenas de consultas, de intervenciones quirúrgicas, de ingresos hospitalarios... y aunque, en general, la valoración de los usuarios es muy positiva, en una cuestión tan delicada como la salud siempre hay decisiones o actuaciones con las que los pacientes difieren. A lo largo de este año, hasta finales de septiembre, se han presentado un total de 180 quejas en el Servicio de Atención al Usuario, la oficina que canaliza todas las reclamaciones que se realizan hacia los diferentes servicios del hospital, lo que arroja una media de 20 reclamaciones al mes. De todas ellas, el 26% (un total de 47) proceden de pacientes que están esperando para ser vistos en consulta por un especialista o para hacerse una prueba y que consideran que tienen que esperar un tiempo demasiado elevado. Son relativamente frecuentes las quejas hacia el servicio de Rehabilitación, no tanto por la espera para consulta, sino por el tiempo que luego se tarda en poder ir al gimnasio, una instalación que solo abre por las mañanas y que no puede absorber toda la demanda existente. «Ahora el gimnasio es bastante más grande que el que teníamos antes, pero el problema es la limitación de espacio y tampoco podemos ampliar los horarios», explica el gerente del hospital, Arsenio Besga, consciente de las molestias ocasionadas a los usuarios que tienen que esperar semanas para comenzar sus ejercicios.
Aun así, se establecen prioridades, y hay lesiones, como una fractura de codo que tiene que entrar en rehabilitación muy rápido ante el riesgo de padecer secuelas, y otros, como los tratamientos con ondas de choque que, según los criterios médicos, pueden esperar algo más. «Evidentemente para el paciente su caso corre prisa, y tiene razón. Si a mí me pasara, también me gustaría entrar cuanto antes, pero tenemos muy limitado el espacio», reconoce el gerente del Santiago Apóstol.
Curiosamente son superiores las reclamaciones por lista de espera para consulta que para pasar por quirófano, donde según los últimos datos ofrecidos por la Consejería de Sanidad, hay 785 personas pendientes de ser operadas y la media de espera ha aumentado a 94 días en el tercer trimestre del año, un periodo en el que suele incrementarse esta cifra debido a las vacaciones estivales, cuando se reduce el número de profesionales.
Trece son las reclamaciones que se han recibido este año por la lista de espera quirúrgica, principalmente vinculadas al área de Traumatología, donde la mayoría de los casos son considerados no urgentes, de prioridad 3, operables en hasta 180 días. En concreto, el tiempo de espera medio para entrar en quirófano es de 120 días, seguido por los 82 días de oftalmología y los 64 días que, de media, esperan los pacientes de cirugía general y aparato digestivo.

Otras reclamaciones
En la oficina del Servicio de Atención al Usuario (SAU) también se han recibido 40 quejas de pacientes por insatisfacción o disconformidad con la asistencia recibida, mientras que el resto de reclamaciones hacen referencia a la  falta de asignación de médicos o a problemas con la cafetería, máquinas expendedoras o los televisores de las habitaciones, un servicio por el que hay que pagar y hay quien muestra su desacuerdo. «Es una concesión mediante concurso y ellos llevan el servicio, pero si vemos que la gente no está conforme o que el servicio no es el que tendría que ser, se puede decidir no prorrogarlo pero hay que respetar el tiempo de concurso», se explica desde la dirección del hospital. A este ritmo, se calcula que el ejercicio concluirá con alrededor de 240 quejas, un número cercano a las 255 que hubo el año pasado, principalmente por las lista de espera (116), disconformidad con la asistencia (59) o quejas de organización y funcionamiento (45).
La oficina del Servicio de Atención al Usuario (SAU) se localiza a pocos metros del antiguo vestíbulo del hospital, donde se situaban las consultas externas antes de la reforma que las llevó al nuevo edificio. Una trabajadora social y una enfermera son las empleadas que están al frente de este servicio y que atienden a todos aquellos que se dirigen allí a hacer una sugerencia o poner una reclamación. Todas las reclamaciones deben hacerse por escrito, explicando el motivo y detallando el servicio al que va dirigido. La queja se traslada a dicha área o persona implicada y se emite un informe. «Con la versión del paciente y con el informe que se hace al respecto se contesta al paciente», sostiene Besga, quien asegura que esta contestación es «obligatoria» y se hace en un plazo máximo de 30 días, a excepción de los casos en los que el responsable del área implicada esté de baja o de vacaciones. Las única reclamaciones que no se contestan son las verbales al no quedar constancia de ellas.
1 «Me gusta».



»Francisco Izquierdo:
La nimiedad del uno por ciento me hace sentir tan ilusionado y pletórico como contrariado y exasperado la ineptitud de quienes nos «representan».

Y, a pesar de que no me gusta incluir números ni cifras en mis escritos, he de decir que:

El hecho de pensar, que con algo tan sencillo como emplear el uno por ciento de todas las transacciones mercantiles y financieras llevadas a cabo a nivel global se destinase solventar o paliar el enorme problema que supone a cualquier persona o país que se halle, o esté por debajo, en el umbral de pobreza por causas ajenas a su voluntad, me hace sentir tan esperanzado que necesito escribirlo y hacerlo llegar al mayor número de personas; de ahí, la euforia matinal.

El hecho de pensar, que a los susodichos no se les ocurran ideas tan llanas como efectivas y su indiligente actitud;…, el enojo y la necesidad expedita.
………………..

»Francisco Izquierdo:
Crítica a la Fallas

Escrito el 26 de mayo de 2013

Me parece bochornoso que en la situación que nos encontramos al menos 6 millones de parados que digan que para salir de la crisis haya que recortar en Sanidad, Educación... y, en cambio, permitan estos disparatados festejos donde uno de los premios consta de 400 mil euros. Pero ¿en qué país vivimos? Entiendo que si hay que apretarse el cinturón estas cosas deberían ser las primeras en dejar de festejar ya que no creo que esté España como para tirar cohetes, o es otra parrafada de esas a las que nos tienen acostumbrados (vacunas, vacas locas, gripes, sida...) me parece una aberración que sufrimos quienes hemos perdido no solo el trabajo, sino también el poder adquisitivo y me temo que como sigamos así perderemos la capacidad de sobrevivir mientras que el divierte tirando cohetes y viviendo por todo lo alto. Con lo del macro botellón pasa otro tanto de lo mismo y no creo que así podamos demostrar al resto de Europa si nuestra lamentable recesión económica es real o fingida porque al final nuestros actos como españoles frente al mundo son incoherentes con lo que manifestamos y daremos pie a que pasen de nosotros alegando que somos un país que vive por encima de sus posibilidades y que cuando la UE dice que hay que recortar no es compatible con ponerse a tirar por la ventana el poco dinero, que según ellos, los que nos gobiernan, hay para sacar el país adelante, pero que por las noticias todos sabemos los millones y millones de euros que se están llevando a paraísos fiscales estos sinvergüenzas que se supone accedieron al cargo como consecuencia de hacernos creer que serían quienes nos representarían y se encargarían de mantener el bienestar social que habíamos alcanzado tras el esfuerzo de quienes en su día no les importó incluso morir por defender sus ideales en beneficio de la sociedad.

A día de hoy, estos sinvergüenzas juegan con ventaja, ya que, incluso en el hipotético caso de vernos obligados a tener que robar para comer, el castigo también será diferente porque hasta para eso se benefician por el hecho pertenecer a distinta clase social. Eso, a mi entender es algo injusto, ya que, el que roba es un ladrón y como tal debería de dejar de contar de privilegios y aquellos que no cumplan ni respeten las leyes tampoco hay que aplicarles las que les beneficien. Ya solo me faltaría que ahora, alguno me corrigiese diciendo que no respeto las normas gramaticales. Después de contemplar cómo vivimos en un mundo dónde casi nadie respeta las leyes ni las normas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario