Francisco Izquierdo:
Actitud y aptitud…
Escrito el día 26 de diciembre de 2015
El comportamiento humano es algo que me ha llamado la atención desde que tengo uso de razón, algo que, tras percatarme y analizar, me ha reportado y produce infinidad de emociones y sentimientos.
Hace poco se incorporó al grupo que administro en Face una persona que, según él, su apellido le sitúa en tierras de Extremadura, en Logroño su perfil y, sin saber por qué; pero dando por válido que en la vida nada surge porque sí y que todo en esta tiene un porqué… y que, como consecuencia de ello y su forma actuar: intuyo que donde realmente se halla es en Babia.
Imagino que al leer este artículo, aporte, escrito… habrá quien se pregunte en qué me baso para afirmarlo sin tener en cuenta que podría quedar como un estúpido ignorante ante los demás y, del mismo modo, que no se conformaran con lo redactado hasta ahora y de ahí que sienta necesidad de razonar lo expuesto.
El susodicho fue agregado por la esposa de Isidoro, un hombre que al principio me pareció correcto, educado, noble y que con el paso de los días cambió notoriamente su actitud y, por ende, le adjudiqué por sobrenombre del Despechado. Y, aclarado esto, decir que: cada vez que observo que el número de integrantes ha variado, independientemente de que sea positivo o negativo, tengo por costumbre comprobar quien entra o sale. Más que nada, para saber por donde vienen los tiros en caso de observar una actitud impropia, con respecto al propósito y razón de existir este tipo de páginas, entiéndase esto último como Redes Sociales y, desde ayer mismo, he optado por realizar algunos cambios como anotar el nombre de los que se van de manera voluntaria con el fin de no admitirles de nuevo como método preventivo: por entender que sería absurdo correr riesgos innecesarios. Antes cualquiera podía agregar a sus amigos al grupo, podía subir aportes a su libre albedrío y, por el mismo motivo, a partir de ahora: seré quien autorice o deniegue la entrada de ambos. Y, explicado el asunto, retornamos al tema en cuestión:
Al visitar el perfil de el que dice ser mi paisano, con la intención de saber qué muestra y comparte en su perfil, me llamó la atención que solo aparecían tres imágenes, que por cierto dos de ellas están repetidas, posiblemente de manera intencionada; ya que descaradamente le identificaban como militante de Izquierda Unida. Pero no fue eso lo que me extrañó, sino que había sido cambiada por un cuadrado negro la que le identificaba como persona justo el mismo día que había sido agregado por su camarada: aquella actitud me hizo sospechar que podrían haber urdido algún plan y decidí unirme a uno de los grupos donde se supone que participa con la intención de averiguar algo más sobre este «oscuro personaje» y he dicho se supone porque, después de ser admitido, estuve echando un vistazo por encima y la verdad es que no fui capaz de encontrar ningún aporte. Al día siguiente, regresé a su perfil y me dio al ojo que ya no compartía públicamente los grupos, algo que me extrañó por el hecho de intuir que se estaba escondiendo y, la verdad es que, cuando alguien se comporta así en espacios donde lo lógico es compartir con los demás aquello que considere oportuno: no es como muy normal, al menos para las personas que se muestran coherentes y se hacen valorar.
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Comentarios:
—Osease que ahora vas a impartir censura y todas las publicaciones que se pongan en esta página tienen que pasar "tu filtro"... —participó Ambrosio, el Leguleyo.
—Yo no sé porque se dice mi que soy oscuro. Soy opaco totalmente —explicó Fran Alvarado…
—Al margen de las rencillas que existan entre uno y otros (que las leo de vez en cuando para entretenerme) No termino de entender el resquemor que existe hacia las personas que no tenemos el perfil publico (y me incluyo porque yo tampoco lo tengo, y parece que moleste..)
En serio, el hecho de no satisfacer una curiosidad, escuece tanto como parece?? —planteó una fémina, cuyo Nick estaba compuesto por un prefijo y el apellido de Eugène Delacroix.
—Lo que se cuestiona es que se oculten para comportarse tal y como hacen ellos. Entiendo que cada cual es libre de optar su forma de interactúar y lo respeto.
—O una servidora es del genero bobo, o tal y como te has expresado otras tantas veces, das a entender que lo que te "pica" es la privacidad de los perfiles....por que al mio tambien has entrado, y te as topado con una publicacion que precisamente deje abierta para tal fin....
—Nena no le entres al trapo —aconsejó otra que no sabe por donde le da el aire y se apunta al carro de combate cada vez que encuentra la oportunidad de echarme tierra en cima.
—Delacroix, el motivo de visitar los perfiles es para saber a lo que me puedo exponer. No creo que en ningún momento haya arremetido contra ti ni que te haya faltado el respeto.
—Eso debe ser, las personas que apreciamos nuestra intimidad estamos mal vistos por los fachas y amigos de la censura, prevención.... Si a todo esto le sumas posibles rasgos esquizoides y/o paranoicos ya ni te cuento —participó Fran Alvarado…
—Yo no estoy en fb para compartir nada con nadie a quien no conozco. Y quien lo haga...bueno, alla cada cual, pero esto de internet es una espada de doble y deberian tener en cuenta, como minimo, los peligros que publicar datos, imagenes o incluso lugares de forma publica, pueden acarrear.....
—Lo que pasa Sath De La Croix que tu a lo mejor no quieres vender nada, este señor usa FB como lanzadera sus libros/escritos... —argumentó, imagino que dando a entender que mi actitud no era la correcta, el que va de tolerante y solidario por la vida, es decir, el número tres de IU Miranda de Ebro.
—Si a mi me parece bien que se use como lanzadera o medio de promocion de lo que se quiera vender/distribuir/anunciar o lo que quieras.....
El problema esta, en que no es la primera vez que leo como "ataque" el discurso de los perfiles privados...y ya huele hombre, ya huele....
—Francisco Izquierdo te quedan 8 minutos para que quites el post que me menciona en tu blog. Creeme no vacilo cuando digo que te denuncio y que te vas a meter en un fregado cojonudo —me amenazó el que, supuestamente, defiende, entre otras muchas cosas, la libertad de expresión, es decir, el número tres…, tratando de coaccionarme.
—Haz lo que tengas que hacer, las amenazas no me han condicionado nunca.
—Delacroix, este que escribe y comparte por Facebook y por cualquier sitio donde lo expone lo hace de manera altruista y aquí voy a dejar un enlace para que ella y quién quiera saber si es cierto a no pueda sacar sus conclusiones sin necesidad de tener que tergiversar nada ni valerse de la manipulación: http://goo.gl/Oj1jcc
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En este lugar, primero se descarga o leen las obras y, después, el lector procede según su…
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»El motivo de la persona que está tratando de justificar su comportamiento con falacias y tergiversaciones no es a mí a quien corresponde adjetivarle, ya que él mismo se encarga de retratarse tal y como es.
—Vas a contarle bobadas a la Ertzaintza
—Te podrías estar delatando ahora mismo; ya que ni en la Rioja ni en Miranda de Ebro se presentan las denuncias ante esa institución.
—Vascófobo ? —escribió, imagino que tratando de atribuirme un adjetivo más.
Francisco Izquierdo cambió la configuración de privacidad del grupo de público a cerrado:
—Muy coherente Sr. Francisco, quejándose de los perfiles cerrados, y ahora, pones tu grupo a lo mismo, cerrado... ¿entonces para que predicamos que si se esta en una red social ha de estar todo publico? Una vez mas demuestras tu coherencia y sentido común, osease, que brilla por su ausencia.... —expuso Ambrosio, el Leguleyo.
—El que esté interesado en entrar solo tendrá que solicitarlo tal y como se hace en otros grupos que son cerrados. No trates de confundir al personal —respondí.
—Por esa regla de tres, si quieres ver el perfil de alguien, tendrás que solicitar su amistad... Pero tu no haces eso, tu miras y si ves que esta cerrado al publico te quejas, y si puedes, robas fotos y las publicas...
No confundo al personal, eso es lo que intentas tu cada vez que puedes, solo por el mero hecho de querer llevar la razón... Muy coherente lo tuyo, muy coherente...
—. —añadí un punto en señal de que daba por finalizada la conversación.
—Como siempre, cuando sabes que no tienes razón o no sabes que contestar, como los críos, dibujitos y tirando bolas al tejado... Se hombre paco, se hombre
—O mujer, pero que no sea crio —indicó Macarrio, el Pseudo…
»Francisco Izquierdo:
Capítulo III Episodio 15
Sevilla, Isla de la Cartuja, mayo de 1990, después de someterse a un reconocimiento exhaustivo, requisito imprescindible para incorporarse al puesto de OF 1ª de encofrador en dicha empresa, ser evaluado y considerado apto para el trabajo por el equipo médico, Antonio se incorporó a uno de los grupos que supervisaba Manuel. El recibimiento por parte de los operarios fue efusivo, ya que la mayoría de ellos eran de Plasencia y le conocían desde hacía varios años.
El principio fue muy duro para él, la falta de costumbre le pasó factura durante los primeros quince días, las agujetas y el cansancio se convirtieron en un suplicio, excepto por la ausencia de vómitos y diarreas, todo le hacía pensar en la similitud de su estado actual con los momentos que pasó hasta superar el síndrome de abstinencia. Poco a poco, cuerpo y mente se fueron adaptando a los rigores del calor; el esfuerzo físico que requerían las tareas asignadas, así como la presión ejercida por los superiores para que todo aquello pudiese inaugurarse según la fecha prevista.
Tres meses después de agregarse al grupo, no solo consiguió ponerse al orden del día, sino que aventajó a la mayoría de los operarios y esto no pasó inadvertido a los ojos de las diferentes jerarquías en la empresa.
Mediaba el mes de septiembre cuando, a eso de las nueve de la mañana:
—Manuel, ¿me escuchas? ¿Estás ahí?, corto y cambio —requirió el jefe de personal a través de la emisora CB 27 MHz que descansaba sobre el escritorio.
«¡¿Qué hoctia querrá este gelipollas ahora?!» —pensó, al recibir el mensaje en el walky-talky que la empresa le había asignado—: Sí, aquí estoy, corto y... —dijo, sin más.
—¿Está tu hermano contigo?, corto...
—No, él está en la estructura cuatro. Yo estoy en la dos, c...
—Pásate por allí ahora mismo y le recoges. Ha llamado tu mujer y os tenéis que ir para Plasencia lo antes posible...
—¡¿Pero cá pasao?!... —gritó desconcertado.
—Según me ha dicho ella: «un coche ha atropellado a vuestro padre y está bastante grave»...
La conversación cesó de repente, Manuel condujo todo lo rápido que las obras le permitieron hasta llegar junto a la estructura cuatro.
—¡Antonio! —gritó, sin bajarse del vehículo—: ¡Vamos!, deja to lo que estés haciendo, que nos vamos pa Plasencia.
—Pero ¿qué pasa, hermano?
—¡Qué te montes en el coche de una p… vé, hoctía!
Sin más dilación se pusieron rumbo a Plasencia sin detenerse siquiera para quitarse la ropa de faena. Durante el camino, la preocupación y la desesperanza por llegar medió entre ellos con el fin de que estos no tuviesen necesidad de intercambiar ni una sola palabra.
Cuatro horas después, tras dejar el vehículo estacionado, se encaminaron directamente a la sala de espera del hospital. Ambos se llevaron las manos a la cabeza al contemplar la cantidad y el semblante de los familiares que hasta allí se habían desplazado, enseguida comprendieron que que sus temores se habían cumplido, José había fallecido:
—Según mos han dicho los méicos, ha muerto en el acto…, por lo menos no ha sufrío, hijo —susurró Doroteo, hermano del difunto, tratando de consolarles. «Cómo si el contenido de aquellas palabras pudiesen mitigar el dolor que el inesperado y calamitoso infortunio había generado en los recién llegados».
Tras el sepelio, un par de días después, regresaron a Sevilla.
Desde el fatídico día, el carácter de Antonio se fue agriando. Las conversaciones con los compañeros de trabajo se atenían estrictamente a temas laborales y poco a poco se fue apartando de ellos. Por las noches, antes de echarse a dormir, solía caminar en solitario por las inmediaciones del piso que tenían alquilado en Dos Hermanas con el propósito de vencer el insomnio que se había apoderado de él. Su injustificable comportamiento no pasaba inadvertido para el resto de compañeros, entre estos era habitual hacer conjeturas sobre las posibles causas. Mientras tanto, Antonio, ajeno a la realidad trataba de seguir ahogando sus penas en su interior al tiempo que intentaba distraer sus pensamientos apoyándose en las tareas encomendadas.
Noviembre de 1991, Isla de la Cartuja. El día amaneció triste, gélido y gris como cualquier otro día en esa estación. Los operarios, por el contrario, estaban pletóricos. Era martes día cinco y, como cada mes: día de cobro.
Durante la mañana fueron pasando por las correspondientes oficinas las cuadrillas y, posteriormente, se fueron reincorporando a sus quehaceres.
A media tarde, Antonio se encontró indispuesto y, tras comunicárselo a Manuel, este se prestó a llevarle hasta la vivienda que ambos compartían.
Al salir de trabajar, casi anochecido, se armó un gran revuelo en la caseta donde se cambiaban algunos de los operarios.
Al día siguiente, al levantarse, se percató de que Antonio no estaba en la casa y, sin tener la menor idea de dónde podría estar, se dirigió a la obra, y una vez allí, le extrañó que los de su grupo estuviesen fuera de la caseta, sin cambiarse de ropa.
—¡Oye, Manué! —gritó a modo de saludo uno de los oficiales—, esto no pué seguil asina.
—Buenos días. ¡¿Lo cuál?!
—¡No t'hagas el tonto! ¿No te has enterado?
Manuel negó de manera mecánica.
—¡¿De qué?!
—Pos, de que al Juan, al Julio y al Loren l'han robáo el sobre con la paga.
—¿Y qué tengo yo que vé con eso?
—Tú, na, pero ellos —dijo señalando a los demás operarios— piensan cá sío turmano.
—¡Asín, sin más! —gritó—. ¿Y qué les hace pensá cá sío él?
—No, na. Solo que, como tos saben qu'él antes de vení aquí…
—¡Ya está!... Y solo por eso tiene cabé sío él, ¿verdá? ¿Y no puede sé que alguien al sabé de su pasao s'haiga aprovechao d'ello—manifestó malhumorado.
En aquellos instantes se detuvo frente a la caseta un taxí, un par de minutos después, tras abonar el servicio:
—Buenos días —saludó Antonio—. ¿Qué pasa aquí, con tanto revuelo?
Manuel le miró con los ojos inyectados en sangre.
—¡Tengo que hablá contigo! —bramó señalando reiteradamente con el dedo índice al recién llegado.
—¡¿Qué te pasa, a ti ahora?! —exclamó, sin salir de su asombro, Antonio—. No me dirás que to esto es por habé enllegado quince minutos tarde, ¿verdá?
—¡Entra en la caseta y déjate de hoctias!
—Bueno, bueno. Tranquilo, que ya voy.
—¿Qué pasa contigo? —reclamó—. ¿De qué vas?..., ¿asín es cómo me lo pagas?
—¿No sé a qué viene eso ahora?
—Pos, viene a razón de que según algunos hay un ladrón entre nosotros.
—¡¿Y eso qué tiene que vé cormigo?!
—Pos, mu sencillo: piensan cás sío tú.
—Te lo juro por mama que yo no tengo na que vé con eso —exclamó, visiblemente consternado—. ¿No creerás que...?
—¡Mírame a la cara y repítemelo!
—Ya te lo dicho, ¡jodé!, yo no he sío. Te lo juráo por mama, ¿qué más quieres cága?
—¡Qué me digas la verdá, hoctia! ¡Eso es lo que quiero!
—Ya lo estoy haciendo, ¿O es que tamién es culpa mía que no me creas?
Una voz metálica interrumpio la conversación.
—Manuel, ¿dónde estás? Corto y cambio —consultó Gutiérrez, el jefe de personal.
—Hola, buenos días… Estoy aquí en la obra, ¿quería usté algo? Corto y...
—Sí, así es. Pásate inmediatamente por la oficina. Corto...
—Está bien. Me pongo en camino ahora mismo...
Media hora después, aparcó junto a las oficinas y se adentró en el edificio.
—Hola buenos días —saludó a la recepcionista— ¿sabe si está el Jefe de Obra por aquí?
—¿Por cuál de ellos pregunta usted?
—Gutiérrez, José Luis Gutiérrez, er de estructuras.
—¿Quería usted…?
—Él, m'ha dicho que me presente aquí. Dígale que ha llegáo er Manué.
—Está bien, siendo así, suba usted a la segunda planta, su despacho está al fondo del pasillo, a la derecha.
Al llegar junto a la puerta, golpeó un par de veces con los nudillos al tiempo que entreabría la puerta.
—¿Da usté su permiso?
—¡Adelante! ¡Adelante Manuel! —indicó con voz grave y clara.
—Hola, buenos días.
—Siéntate, por favor. Tenemos que hablar de algo muy serio… ¿Qué ha ocurrido en los vestuarios?
—Parece sé cán desaparecío los sobres con la paga de tres obreros.
—Sí, sí. Eso ya lo sé. Y, también, que todas las sospechas recaen sobre tu hermano, ¿no es así?
—Sí, asín es. Pero he de decirle que, m'ha jurao por nuestra madre que él no ha sío.
—De veras, creeme que lo siento, pero no podemos permitir que ocurran estas cosas.
—Perdone usté mi insistencia, no creo que haiga sío él... úrtimamente está mu tranquilo... y, como trabajadó, usté mismo m'ha felicitáo por haberle traío.
—¡Cierto es, Manuel! Y, por eso mismo, me duele tener que ejecutar el castigo; pero son órdenes de arriba y las tengo que cumplir... He intentado por todos los medios y han sido tajantes: «Despido disciplinario, sin derecho a indemnización ni a los papeles para solicitar el subsidio de desempleo».
Manuel pegó un puñetazo sobre el escritorio, al tiempo que se ponía en pie.
—¡¿Y eso por qué?! —gritó.
Gutiérrez hizo el ademán de tranquilidad con ambas manos.
—Porque así está legislado y contemplado en los Estatutos de los Trabajadores y contra esta medida no cabe recurso de apelación.
—Pos, si asín son las leyes —añadió, alzando la voz un tono—. ¡Que me preparen la cuenta a mí tamién!
—Pero, tú no puedes irte así, sin más.
Manuel apoyó los puños sobre la mesa y miró fijamente a su interlocutor.
—¿Y eso quién lo dice?
—Por ley estás obligado a comunicarlo al menos con quince días de antelación y…
—Sí mi hermano se tiene que marchá sin derechos, yo tamién lo puedo hacé sin cumplí con mis obligaciones.
Gutiérrez le invitó a sentarse de nuevo con un gesto.
—Pero no te puedes saltar las leyes a la torera, si lo haces, perderás tus derechos... Te ruego que te tranquilices y entres en razones o, por el contrario, correrás riesgos innecesarios.
—Por cima de cualquié ley está la honradé de mi familia y, si mi hermano la jurao por nuestra madre, es por eso que creo firmemente en su palabra, por mi parte, no hay na más que hablá. Adiós.
El jefe de obra se quedó perplejo por la inesperada actitud.
Manuel regresó a la obra y, con paso firme, se acercó hasta una de las cuadrillas.
—Recoge toas tus cosas, que nos vamos pa Plasencia —bramó al tiempo que dirigió una mirada intimidatoria hacia los demás operarios. El resto del grupo permaneció en silencio: el semblante de Manuel indicaba que eso sería lo mejor para todos.
—Pero, ¿Cá pasao, hermano?
—¡Qué se metan la obra por culo! Y el hijo de p… que haiga robao er dinero… ¡Ojalá que se lo tenga que gastá en botica!
Antes de regresar a Plasencia, se pasaron por la vivienda alquilada con el fin de recoger sus enseres y entregar las llaves al propietario. No hubo que saldar cuentas, ya que la fianza había sido de un mes por adelantado...
Comentarios:
—Lo que te decía ayer... infumable. —enunció Beobio, el Churrullero.
—«No sé que sería del grupo y de mí sin ti». Gracias por seguir leyéndome.
»Dame una buena razón y si resulta convincente podría incluso plantearme dejar de escribir en y para el público.
—No seré yo quien rompa la meteórica carrera literaria del Bukowsky placentino.
—Beobio, déjate de excusas baratas y da alguna razón por la que entiendas que es mejor que deje de escribir; que ya son muchos días los que lleváis en vano intentando desacreditarme y para el público resulta tan absurda la respuesta como imaginar que lo haces por decoro o recato...
»¿O tal vez estás esperando a que aparezcan refuerzos que avalen o aplaudan tus habituales estupideces?
»Si te cayas qué van a pensar de ti Emperatriz Seco Arroyo, Eli Poveda, Macarrio, el Pseudo…, Nano Paz Ez, Ambrosio, el Leguleyo, Fran Alvarado y la que no sabe por dónde le da el aire, entre otros...
—¿que coño haces metiendome en la conversación? Mira que te gusta ser el puto centro de atención paleto.
—Paco, estoy trabajando. Quizás en otro momento, otro día o en otra vida.
Pero juraría que esta conversación ya la hemos tenido antes.
—Iván Pereda, esta conversación se ha tenido muchísimas veces... —corrobroró, sin ser cierto, Ambrosio, el Leguleyo.
—Beobio, independientemente de que lo hayas soñado o que tu delirante mente quiera confundirte: puedo asegurarte que esta conversación no ha existido aquí ni en ningún otro lugar hasta dar comienzo con el aporte que ha dado pie a este debate. Y, por añadidura, también sirve para desmentir al borro que acaba de unirse.
—Paco, por cosas como "cayas"...
»Jamás te he dicho ni te diré que no escribas, no tengo derecho alguno a pedirte algo así. Únicamente expreso mi opinión libremente.
»¿Necesitas la aprobación de los demás para escribir algo?
—¿Infumable por qué?
»Beobio, «Paco, por cosas como "cayas"... ¡¿...?!
—¿Te tengo que enseñar a estas alturas a conjugar el verbo callar?
—Francisco Izquierdo. A mi no me metas en tu mierda. Tu estilo de literatura es vago, lleno de un lenguaje que pretende ser culto, pero que por abuso no llega a ser mas que el reflejo de una personalidad pedante y venida a mas. Me suscribo a Ivan; nadie te dice que no escribas. Pero si vas publicando mientras te idolatras a ti mismo te expones a la opinion del resto —expuso y explicó macarrio, el Pseudo…
—http://www.conjugacion.es/del/verbo/callar.php —adjuntó Beobio, el Churrullero—. Venga va, si te aprendes el presente del indicativo hoy, mañana te enseño el petrérito imperfecto.
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—Se me olvidaba decir que tu prosa es demasiado pasiva; no alcanza a ser un reto para el lector o a motivar algun tipo de reflexion existencial que haga que leerte merezca la pena. Te gusta hablar de entrelineados y demas, pero lo cierto es que no te da para dejar nada entre lineas; te excedes en el detalle y pecas de ser demasiado obvio —añadió Macarrio, el Pseudo…
—Yo creo Mario que te olvidas del resumen: la gata de Fran o de Iván ( cabe recordar que somos un mismo ser en diferentes ciudades )escribe mejor, ¿A qué hora es el partido? —escribió la dignidad en persona, es decir, el número tres…
—Tranquilo Paco, no te agobies. A muchos grandes del arte universal únicamente les llegó el reconocimiento mundial post mortem. Quién sabe, igual si la palmas...
Esta mierda igual se estudia en todas las universidades dentro de cien años —escribió Beobio, el Churrullero.
—No le des ideas, lo que nos faltaba es que en 2089 siga publicando vía ouija —le aconsejó el que decía ser su álter ego.
—Beobio, indícame donde está ese error gramatical que dices haber descubierto...
—Ponte las gafas para ver de cerca —me aconsejó al cabo de un rato, adjuntando una captura de pantalla dónde, ¡efectivamente!, se podía evidenciar la falta cometida.
—Es gracioso. Pide razones, pero lo ultimo que quiere es que se las des. Prefiere quedarse discutiendo como un chiquillo sobre faltas de ortografia... Ains... —participó Macarrio, el Pseudo…
»Me voy a leer el blog de la gata de Fran/Ivan.
—Paco te han dicho que en la foto te pareces a Anthony Quinn ?
—Fran Alvarado, o te atienes al tema a tratar o sufrirás las consecuencias que están contempladas en la normativa.
—Uhhh —escribió Beobio, el Churrullero.
—Eso es una amenaza?
—Beobio, estoy esperando me señales dónde está ese error que te acabas de inventar.
—Ten cuidado Yo, es agresivo en ocasiones —advirtió Beobio, el Churrullero.
—Agresivo físicamente hablando ?
—Por favor, haz el favor de leer la captura de pantalla que le he puesto.
»Sí, se le va la mano.
—Jajajajaja Esto cada vez es mas patetico —rió y afirmó Macarrio, el Pseudo…
—Fran Alvarado, eso es una advertencia, lo de las insultos y amenazas quedan relegado para los barriobajeros.
—Calla, Paco, calla —me aconsejó Macarrio, el Pseudo…—. Que eres el primero que se desvia del tema cuando no le gusta lo que se habla. Seras un señor mayor, pero haces las mismas tonterias que un crio de 10
—Ahí aparece, textualmente: "Si te cayas qué van a pensar de ti..." —intervino Ambrosio, el Leguleyo.
—Beobio, ahí si tienes razón, pero no confundas una conversación o debate con escribir, ya que antes de publicar nada me esmero en corregirlo, pero cometer algún fallo tipográfico es algo muy habitual en quien mucho escribe y a diferencia de otros no tengo quien me los corrija.
Pero aún estoy esperando que razones lo de infumable y en qué te basas. Y, aprovechando el espacio decirle al de los polvorones que eso que ha dicho resulta absurdo si damos por válido que no ha leído ni lee nada de lo que escribo. Que puedo entender que no le guste lo que escribo pero de ahí a tener que admitir su «elocuente» comentario dista tanto de la realidad como ridículo sería ponerme a discutir el porqué no le gusta.
—Macarrio, imagino que lo de patético va por vuestro comportamiento.
—Las personas no "comenten" fallos tipográficos, señor sabelotodo —aseguró el instruido y claro ejemplo de civismo a seguir, es decir, el número tres…
—Como me sigas faltando asi el respeto, borracho pederasta, Hector no va a ser el unico que te de un susto. Por otro lado, claro que he leido algunas de las "cosas" que aqui compartes; de lo contrario me abstendria de opinar —anunció Macarrio, el Pseudo…
—¿Pederasta? ¿En serio? —curioseó el número tres…
—En serio —ratificó macarrio, el Pseudo…
—Lo que resulta patético es este tipo de actuaciones —respondí adjuntando dos comentarios que alguien me hizo llegar vía e-mail: «El Columnista: Cualquier día os cuelgo un capitulo de mi novela "Bajada a los infiernos" donde Koldo Bayas Zadorra hablo de don Marcelino. Eso sí. No me confundáis con ese tipejo que plasentinamente se hace hidalgo de nuestra querida ciudad, don Pakito el Shocolatero, adalid menoscabado de Aitana Hernando
»¿ os cuelo el capítulo? Os juro por la salud que me queda que ni tengo nada que ver con Francisco Izquierdo Herrero, ni soy su alteración ego ni quiero notoriedad. En vuestras manos. Y si no, no pasa nada. No quiero medallas».
—Macarrio, ¿tienes alguna prueba de ello? ¿Crees que estás en condiciones de pedir respeto? Es evidente que tu comportamiento se debe a que te has detenido a leer lo que decía el encriptado de ayer , después de que alguien te haya dicho que le echases un vistazo.
—Menudo paranoico eres. Tanto te cuesta creer que tanta gente te tenga asco?
—Jajajajajajajajaja jajajajajajajajaja jajajajajajajajaja Francisco Izquierdo que no, que te confundes. Que yo soy Iván Pereda pero a su vez Iván Peredaes Mario Roadmen y a su vez Mario Roadmen es Fran Alvarado —aportó el que, según el portavoz de IUMiranda de Ebro es un hombre honrado…
—Las tengo. Y si no las comparto ni lo hare es a peticion del menor con el que te insinuaste. Supongo que no te conoce lo suficiente como para hacerle sentir algo que no sea pena.
—Puedes ponerlas cuando quieras, no te preocupes que a mí las amenazas no me asustan.
—Me estoy acojonando, pederastia —escribió el supuestamente honrado…
—Yo ya no sé ni quién coño soy —anunció Beobio, el Churrullero, imagino que para dar a entender a sus camaradas que estaba presente y dispuesto a participar en el acoso y derribo.
—Con aquella persona hablé una vez con respecto a mi condición sexual con la libertad de que cuando él decidió cortar el tema así fue, hasta el día de hoy. Y, no te confundas que nada tiene que ver el ser bixesual con la pederastia ni tampoco con lo del indulto, tal y como habéis ido difundiendo por ahí.
—Era menor de edad ? —insisitió el que dice defender el Bienestar Social…
—…Pero eso sí, por bocachanclas, te voy a decir que de aquí por delante lo vas a tener muy difícil para convocar algún concierto benéfico para ahorrarte los 50 euros del alquiler y el técnico en sonido que va por cuenta del Ayuntamiento. Tenlo por seguro y no se trata de una amenaza, sino de una realidad.
—"A Aitana vas" —escribió Beobio, el Churrullero.
—Pues el 9 de Enero te esperamos en la fabrica de tornillos, a ver si puedes hacer algo; super paco. Mañana compartire el cartel.
—Igual en lugar de asco lo que les incita es la envidia y no por asuntos políticos como algunos quieren hacer creer. En tu caso, sé perfectamente que es por lo escrito con respecto a tu ídolo o Líder político. Tú eres así de simple, no das para más y que conste que no soy quien lo dice, sino tu propia actitud y palabras. ¡Vamos que tus padres estarán orgullosos del espécimen que han logrado engendrar!
—¿el lider político de quién? Me pierdo —consultó, imagino que tratando de hacer ver que no sabía de qué iba la historia a los que siguen el grupo en silencio, el número tres…
—Ya te deje claro hace un tiempo que me parecias un idiota mucho antes de arremeter contumazmente contra IU Jajajaja
»Habla del Guillermo, Fran. No te digo mas jajajaja
—Creo que lo dice por Ubieto. Por algún motivo que desconozco es el archienemigo de maese Izquierdo —anotó Beobio, el Churrullero.
—Es como el Moriarti de este intento de Sherlock —añadió macarrio, el Pseudo…
—Este señor es enemigo de Guillermo? —insistió el que trataba de hacerse pasar por Fran Alvarado.
—Sí, le odia porque es un radical —afirmó, sin ser consciente de la realidad, Beobio, el Churrullero.
—Como los del PSOE —arguyó Macarrio, el Pseudo…
—Y porque no se somete a la lideresa —añadió beobio, el Churrullero.
—Francisco Izquierdo que te ha hecho Guillermo? —curioseó el que dice ir de bueno por la vida en sus predicados y queda con el culo al aire con sus actos…
—Francisco colecciona judias que se parecen a Aitana —comunicó Macarrio, el Pseudo…
—Tiene que ser muy triste saber que la gente entra aquí sólo para leer nuestros comentarios y no lo que escribe éste —comentó Beobio, el Churrullero, imagino que con la intención de que me afectase de manera negativa sobre mi estado anímico.
—Francisco Izquierdo te lo voy a decir una vez y tajante: si en 10 minutos no has quitado de tu blog ese post que hace referencia a mi, bajo a la comisaría a denunciarte. 10 minutos —lanzó el que públicamente reprende actitudes como la Ley Mordaza, sin ser consciente de que tanto él como sus camaradas evidencian lo contradictorios que son sus actos con respecto a los discursos que exhiben.
—Beobio, pues esa ha sido siempre vuestra intención al tratar de ocultar cuanto escribo, algo que está considerado por Facebook como SPAM y que ni siquiera me he molestado en reportar por el hecho de saberme leído incluso fuera de España.
»Beobio, es mucho más triste entrar a liarla para ser el centro de atención, algo que tenéis en común los cuatro pelagatos.
—Habla de pelagatos el pelaniños —expuso el que me exigía respeto tanto para él como para sus palabras, es decir, Macarrio, el Pseudo…
»Ahora va a resultar que Fran Alvarado se ha delatado como Ambrosio, el Leguleyo —añadí con la intención de hacerles creer que no era consciente de quién estaba detrás de la falsa identidad.
—Ya se lo contará a la Erztaintza —anotó el supuestamente honrado…
—El detective Colombo no deja de sorprendernos —comunicó Macarrio, el Pseudo…
—La forma de escribir es quien nos identifica en estos lugares —argüí—. ¿Es necesario disponer de varios nicks para participar en un sitio donde se supone ha de servir para dialogar e intercambiar opiniones?
—En la Ertzaintza y en el CNP están buscando un detective león como tu, mandales el CV —escribió el que se creía a salvo por entender que su estratagema estaba por encima de mi capacidad analítica y de observación.
—Ya le voy a mandar el del afotógrafo —anuncié adjuntando una imagen de uno de los componentes del triunvirato—, el de el que tener dinero en ligar de un yate de lujo, tendría un velero y le pondría por nombre libertad...
—Manda, manda...Te vienes arriba porque has sido indultado una vez y claro te crees que todo el monte es orégano.
—Y dale con nombrarme Francisco Izquierdo. No, paco, siento desilusión arte, no tengo varios perfiles. Y quita esa foto, que me estas hinchando los cojones
—Que si que si, que nos cuentes todas las bobadas que quieras.... —me animó el número tres…
—Bua... Es que menudo harton de reir... Solo con pensar la ostia que te va a soltar Hector cuando te vea en cualquier sitio... xD —expuso Macarrio, el Pseudo…
—¿Ahora la desilusión es un arte? « ...No, paco, siento desilusión arte,[...]».
—Se la esta ganando muy a pulso —indicó Ambrosio, el Leguleyo.
—Haber tu,francisco,para que ostias me etiquetas en un post tuyo??tienes algun tipo de relaccion conmigo??(no)te he dicho algo en algun momento??(tampoco)si te gusta estar en ña boca de todo el mundo,bien por ti,si te gusta crear debates,discusiones o demas,bien por ti,me la suda lo que escribad,pues tu literatura ME ABURRE,los demas tambien escribimos y no nos las damos.
Agradeceria una explicacion(poe no decir,que te la exigiria)de haber a que coño me etiquetas.....Si añguien te dicr algo,sacate TU SOLITO las castañas del fuego,pero a mi,no me uses para calentar el ambiente....Que parece mentira,que tebgas60 y muchos años(supongo,me refiero a que ya eres mayorcito)para dejar de meter a la gente en tus mierdas,me explico,o necesitarias un crokis para entenderlo??No vuelvas a etiquetarme en nada,no te conozco,ni falta me hace,paso de movidas,y mas de las tuyas,me gusta ignorarte cuando escribes,asi que tu haz lo mismo que yo,ignorar....y no metas a personas,en este caso yo,en movidas ajenas(o mas buen tuyas)si quieres que te ria las gracias,o te de un aplauso,ni lo sueñes,pero no me marees,que te encontraras otra respuesta —expuso la que no sabe por dónde la da el aire.
—Me voy a reír bastante más cuando tu grupo sepa porqué no actuará como hasta ahora a costa del erario —respondí a Macarrio, el Pseudo…
—A ti, te recuerdo que no estabas obligada a responder y si te he citado es porque has participado de manera anónima apoyando algo que iba contra mí, ese es el tipo de relación que mantengo contigo; pero si no te gusta lo que lees, ya sabes dónde tienes la puerta.
—"A Aitana vas" otra vez... —reiteró Beobio, el Churrullero.
—A costa del erario, dice... xD Tu y tus calumnias. Yo me reire cuando estemos el 9 de Enero tocando en la Fabrica de Tornillos.
»Como hasta ahora dice, ademas xD Como si tocasemos cada fin de semana en la fabrica de tornillos beneficiandonos de ello ademas. Es que eres un personaje, tremendo.
Tengo curiosidad, como vas a conseguir tu proposito Paco? O tu malvado plan es secreto?
—Para eso quieres los perfiles abiertos? Para cotillear? Para robar fotos y usarlas con oscuras intenciones? Vas mirando todos los "me gusta" para nombrarles si crees que van en contra tuya? Joder Francisco Izquierdo, joder... Y quita la puta foto YA
—Macarrio, gracias por señalarme la fecha. Esta vez la cosa no te saldrá como tienes planeado, pero dejemos ese tema para entonces.
—No le hagáis caso, de verdad. Pasad de el y de sus bobadas —solicitó el número tres…
—Y como lo tengo planeado? Cuentame. Pareces saber muchos trapos sucios. Y no solo te digo la fecha, sino que esta tarde o mañana a no faltar; compartire el cartel con todos los detalles sobre el evento.
—Pasad de este señor hasta mañana —insistió el número tres…—. El martes dadle cera.
—Francisco Izquierdo, quita la foto YA, me estas hinchando los cojones de una manera sobrehumana
—No le digáis nada, hacedme caso por favor —reiteró…
—Ya sabemos como te lo curras, lo poco que escribes en Internet sirve para sepultarte. Si no de qué sabría yo que si convocas un evento benéfico, además de ahorrarte los 50 euros por el hecho de dar a entender que es sin ánimo de lucro y tal y cual..., pero no te preocupes que tendremos tiempo de hablarlo cuando llegue el momento.
—No le contestéis.
—Es igual si consigues que se callen ahora, saltaran en cualquier momento. Y si tienes alguna duda puedes preguntárselo al ratón de biblioteca, ese que está «Trieste» como indica en su estado.
—No le contestéis.
—Al parecer, mis escritos, además de malos, son adictivos: a las pruebas me remito.
—No le contestéis.
—Yo te voy a hacer caso, Fran. Pero primero comentarle aqui al amigo que si nos ahorramos los 50 euros organizando un acto benefico (Lo cual no terminaba ni termino de tener claro que sea asi) es porque precisamente montamos un acto benefico; como puede ser cuando participamos con Amidahi por el TDAH o lo que estos chicos con los que me viste hablar querian montar para ayudar a CR a recoger alimentos. Asi que bueno, intenta lo que quieras; que me reire muy mucho.
—Al parecer, son personas que se dejan influenciar por determinadas personajes y no lo digo por hablar.
—Mario mas que nada porque ahora su perfil y el grupo seguro que lo está viendo más gente de la que nos gustaría. Dadle las gracias a Paco
—Hazle caso a tu mentor y no abras la boca hasta el martes, tal y como os ha indicado.
—Yo a Ud le recuerdo,que en ningun momento me he metido en su movida.Si esto viene,a que di un"me gusta" en una respuesta que le dieron,sinceramente,su problema es para hacerselo mirar por un especialista.Ud no es NADIE para nombrarme a mi,cuando yo no me dirigido a Ud para nada,y donde me nombran respondo,y le vuelvo a repetir que no vuelva a etiquetarme en nada.Yo no he apoyado ni publica,ni anonimamente en nada contra Ud,eso son falsas ingurias,nose si me explico....Asi que olvidese de que mantengo algun tipo de relaccion con Ud....Y no esque me guste o me deje de gustar lo que leo....esque Ud no es(y vuelvo a repetir NADIE)para nombrarme en algo,en lo que ni pincho,ni corto.Si su ego es tan grande,que debe buscar polemica por cualquier cosa,metiendo a todo el mundo,no espere mi aplauso,tal como yo le ignoro,ignoreme Ud,tal como yo NO le meto eb mierdad,no me meta Ud,deje de acosar..
Y si,la puerta se donde esta,en la entrada a cualquier edificio,y/o finca....en las redes sociales,a no ser que participes de añgun juego,o subas foto de las mismas,dudo que haya puertas por las que pasar....
Olvideme....y le recomendaria,que no vuelva a ponerme palabras ni acciones que no e dicho ni echo.....
—Si, si ábrela tu Francisco Izquierdo, ábrela tu,
—Fran Alvarado, vamos, que te estás atribuyendo algo que no te pertenece ni por asomo.
»es tu opinión y, por principios, he de respetarla aun sin estar de acuerdo y si no te gusta lo que hay: ya sabes que la puerta por la que has entrado está abierta de par en par. Buenas tardes —respondí a la que no sabe por dónde la da el aire.
—Di que si Francisco lo que tu quieras —escribió el mismo que pedía guardar silencio a sus acólitos.
—Macarrio, acuérdate de que el que ríe el último ríe mejor. No te digo que no puedas actuar, sino que no obtendrás ningún beneficio: que nada tiene que ver una cosa con la otra.
—Di que si Francisco lo que tu quieras —reiteró…
—A ver si los hiciste callar para que no se interpusieran sus palabras entre tú y yo... porque, vamos, visto lo visto: de tí se podría esperar cualquier cosa.
—Di que si Francisco lo que tu quieras.
—Me gustaria etiquetar a la alcaldesa @Aitana herrando,prro no me lo permite si alguien podria,lo agradeceria para que me respondiese a esa pregunta,gracias,buenas tardes —expuso la que no sabe por dónde…, adjuntando una captura de pantalla «SRa alacaldesa
Cualeson los pasos a seguir, cuando alguien empieza a meterme en movidas ajenas,anombrartesin sentido en comentarios etcetc…se puede denunciar de alguna manera?Gracias, buenas tardes y feliz navidad».
»Ya que necesoto la aprobacion del adm y se que no lo iba a permitir ver...
»(y ni tengo porque bloquear a nadie....)
—Muy sencillo Raquel Ayala Gonzalez: 1. Manda un mail a la brigada de delitos telemáticos de Policía o Guardia Civil. 2 Denuncia en la comisaría mas cercana —le indicó el que había usurpado la identidad de Fran Alvarado, oséase el número tres…
—Obviamente Francisco, si es un acto benefico nadie saca beneficios mas que la causa a la que se destina... Que haya que explicar estas cosas... —escribió Macarrio, el Pseudo…
—¡Vaya!, al parecer te ha salido mal la cosa —anoté.
—Gracias Fran Alvarado lo hare —indicó la que no…
—Macarrio, no, no van por ahí los tiros, ya lo sabrás en su debido momento, no te preocupes que saldrá publicado en el medio.
—Publica lo que quieras, pero publica lo que puedas demostrar; no lo que pase en tu imaginacion.
—Espero que no se tengan que leer las autoridades lo acontecido en el lugar; ya que de ser así, podrían acabar todos encerrados menos yo...
—Claro, claro. Lo que usted diga señor letrado —añadió el usurpador de identidades.
—Macarrio, eso es lo que hago. No doy por válidas las cosas por el hecho de pensarlas.
—Pues hasta ahora no he visto ninguna prueba de lo que acusas.
—Fran Alvarado, ¡vaya un ejemplo que das a tus acólitos!
— Macarrio, no insistas que no te voy a dar ninguna pista ni se me va a escapar nada, que hoy por hoy todavía controlo hasta donde puedo llegar.
—Cierto, cierto.... —reiteró el que, según su líder, es un ejemplo a seguir como persona.
—. —anoté sin más.
—Disfruta disfruta —reiteró...
—.
»Que te conste que tu comportamiento no es el perfil que ando buscando para protagonista, no insistas, ni siquiera das la talla para aparecer como personaje circunstancial.
—Le he mandado el mensaje privado solicitándole retirar e post referente a mi persona como paso previo a la denuncia. Para que usted pueda ampliar su formación sepa que existe el Derecho Procesal y debe ser cumplido.
—Fran Alvarado, ¡¿ahora me vas a hablar de usted, sinvergüenza?!
»Al parecer, ha optado por desaparecer del grupo. No creo que salir por la puerta falsa sea una forma triunfal ni motivo para celebrar ninguna victoria: así suelen actuar los cobardes —indiqué a ver que su Nick aparecía en negro y no en azul como cuando se está activo; pero no tardó mucho en crear otro perfil a nombre de Fran Puertacaída, en esta ocasión me bloqueó para asegurarse de que no me enteraría de la campaña de descrédito que contra mí emprendería en uno de los grupos donde tengo vetada la entrada, valiéndose de personajes como el «columnista» y militantes y simpatizantes del grupo político en el que aparece en tercer lugar, y, como colofón, puse un punto en señal de que daba por finalizada la conversación, debate, rifirrafe, o como mejor se entienda.
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